Desde Ponte da Barca, en las riberas del Lima, una sinuosa carretera N º 203 nos lleva a las faldas de la Serra Amarela y la Serra do Cabril.
Entrando en el Parque Nacional Peneda-Geres, recientemente convertido en Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como parque transfronterizo Xurés-Geres entre Portugal y Galicia. Pasamos por pequeños pueblos como Entre-Ambos-os-Rios, Britelo, Cidadelhe y, por último, cerca de la frontera de la Madalena, Lindoso.
Lindoso es un bonito pueblo, digno de ver entre otras razones, su patrimonio arquitectónico. Lo más destacado es su castillo, reconstruida por D. Diniz, en 1278 y parcialmente modificado durante la Guerra de la Restauración. Pero mantiene casi toda su obra medieval.
Historias y pueblos del oeste de España, donde hay muchos y desconocidos lugares.
domingo, 4 de enero de 2015
sábado, 3 de enero de 2015
Rio Duero (Sus afluentes)
En el siguiente enlace hay una presentación en Power Point sobre los afluentes del rio Duero.
Rio que atraviesa toda Castilla y León.
La presentación esta en el siguiente enlace:
http://www.milespowerpoints.com/descargar/pps/35389/
Esta presentación y su correspondiente enlace los he obtenido del siguiente blog:
Rio que atraviesa toda Castilla y León.
La presentación esta en el siguiente enlace:
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Esta presentación y su correspondiente enlace los he obtenido del siguiente blog:
viernes, 2 de enero de 2015
El Cubo de la Tierra del Vino (Zamora)
El Cubo del Vino, también conocido como El Cubo de la Tierra del Vino o simplemente El Cubo, es una localidad y municipio español de la provincia de Zamora y de la comunidad autónoma de Castilla y León.
El Cubo del Vino es la primera localidad zamorana que los peregrinos alcanzan en el camino de Santiago de la Plata desde la provincia de Salamanca. El acceso se consigue tras haber rebasado la linde con Calzada de Valdunciel, a través de un pequeño bosque de encinas, jaras y retamas. Desde El Cubo, los peregrinos siguen su camino por la antigua vía romana que se sitúa a la izquierda de la carretera nacional y que se dirige hacia Villanueva de Campeán.
El apellido de este pueblo pone de manifiesto la pertenencia de El Cubo a una comarca que en el pasado fue generosa en viñedos hasta que una plaga de filoxera diezmó este cultivo en el siglo XIX. Su histórica tradición vitivinícola se certifica en la actualidad con una reducida presencia de viñas y con una multitud de bodegas tradicionales excavadas bajo tierra.
El Cubo del Vino es la primera localidad zamorana que los peregrinos alcanzan en el camino de Santiago de la Plata desde la provincia de Salamanca. El acceso se consigue tras haber rebasado la linde con Calzada de Valdunciel, a través de un pequeño bosque de encinas, jaras y retamas. Desde El Cubo, los peregrinos siguen su camino por la antigua vía romana que se sitúa a la izquierda de la carretera nacional y que se dirige hacia Villanueva de Campeán.
El apellido de este pueblo pone de manifiesto la pertenencia de El Cubo a una comarca que en el pasado fue generosa en viñedos hasta que una plaga de filoxera diezmó este cultivo en el siglo XIX. Su histórica tradición vitivinícola se certifica en la actualidad con una reducida presencia de viñas y con una multitud de bodegas tradicionales excavadas bajo tierra.
miércoles, 10 de diciembre de 2014
Bragança
De las muchas ciudades portuguesas llenas de encanto, Bragança es una de ellas. Se encuentra situada en la Región Norte de Portugal, subregión de Alto Trás-os-Montes. La frontera con España queda muy cerca, a sólo 22 kilómetros.
De origen medieval, Bragança (Braganza en castellano), posee un casco histórico amurallado que se encuentra en lo alto del valle de la Serra de Nogueira, a 600 metros de altitud sobre el nivel del mar. Por sus preciosas calles empedradas descubriremos todo tipo de monumentos de distintas épocas y estilos arquitectónicos.
Cualquier época es buena para visitar la ciudad de Bragança pero, si preferimos el sol, mejor hacerlo en primavera o verano. La localidad disfruta de un clima mediterráneo templado, que recibe influencias tanto continentales como oceánicas. Los veranos son cálidos y secos, con muchos días soleados. Sólo suele llover algunos días a última hora de la tarde en forma de tormenta. Los meses de invierno son fríos y lluviosos, y no es raro que nieve. Pero tampoco faltan luminosos días soleados en invierno.
De origen medieval, Bragança (Braganza en castellano), posee un casco histórico amurallado que se encuentra en lo alto del valle de la Serra de Nogueira, a 600 metros de altitud sobre el nivel del mar. Por sus preciosas calles empedradas descubriremos todo tipo de monumentos de distintas épocas y estilos arquitectónicos.
Cualquier época es buena para visitar la ciudad de Bragança pero, si preferimos el sol, mejor hacerlo en primavera o verano. La localidad disfruta de un clima mediterráneo templado, que recibe influencias tanto continentales como oceánicas. Los veranos son cálidos y secos, con muchos días soleados. Sólo suele llover algunos días a última hora de la tarde en forma de tormenta. Los meses de invierno son fríos y lluviosos, y no es raro que nieve. Pero tampoco faltan luminosos días soleados en invierno.
martes, 2 de diciembre de 2014
La judería de Miranda del Castañar
Miranda del Castañar y su judería están representadas por intrincados callejones,
ocupados en su mayor parte por voladizos que aparentan estrechar su anchura, y por el cruce de símbolos que, a cada paso, recrean un ambiente en el que, en otros tiempos, convivían tres culturas: judíos, árabes y cristianos.
Una población salmantina de Miranda del Castañar se asienta sobre una loma coronada por el castillo y su recinto amurallado. El juego de seducción cultural se debe iniciar, por ello, con la visita a la fortaleza, situada al este. Siendo uno de los mejor conservados de la provincia, se distribuye a lo largo de un planta de trapecio irregular, con cubos en los ángulos, donde se abren ventanas germinadas. La torre del homenaje no se alza en el centro del recinto, sino que se desplaza hacia el norte, para aproximarse al camino de reonda desde el que, gracias a un puente levadizo, se obtenía un único acceso al interior, a la altura de la segunda planta. La torre es un rectángulo de mampostería muy irregular, con refuerzo de sillería en las esquinas. Su interior se dividía en cuatro plantas, de suelos de madera, mientras que la superior, o terraza, protegida por un almenado, hoy desaparecido, se apoyaba sobre una cornisa volada de matacanes con garitones rectangulares en las esquinas.
ocupados en su mayor parte por voladizos que aparentan estrechar su anchura, y por el cruce de símbolos que, a cada paso, recrean un ambiente en el que, en otros tiempos, convivían tres culturas: judíos, árabes y cristianos.
Una población salmantina de Miranda del Castañar se asienta sobre una loma coronada por el castillo y su recinto amurallado. El juego de seducción cultural se debe iniciar, por ello, con la visita a la fortaleza, situada al este. Siendo uno de los mejor conservados de la provincia, se distribuye a lo largo de un planta de trapecio irregular, con cubos en los ángulos, donde se abren ventanas germinadas. La torre del homenaje no se alza en el centro del recinto, sino que se desplaza hacia el norte, para aproximarse al camino de reonda desde el que, gracias a un puente levadizo, se obtenía un único acceso al interior, a la altura de la segunda planta. La torre es un rectángulo de mampostería muy irregular, con refuerzo de sillería en las esquinas. Su interior se dividía en cuatro plantas, de suelos de madera, mientras que la superior, o terraza, protegida por un almenado, hoy desaparecido, se apoyaba sobre una cornisa volada de matacanes con garitones rectangulares en las esquinas.
La Raya de Extremadura
Damas y nobles señores, campesinas y pastores, dragones e historias que han forjado un grueso libro de leyendas que se han tejido de boca en boca, de esquina en esquina, han configurado un carácter. La línea divisoria entre la frontera portuguesa, a la altura de Extremadura, es un recorrido tan extenso como rico y fascinante.
Ese carácter fronterizo, con similitud no sólo natural, sino también cultural y social, se vive en la Raya que, en Extremadura, comienza al norte, en la Sierra de Gata, y finaliza en Valencia de Mombuey o Valencita, como gustan de llamarla en la zona. En esta línea entre ambos países, a uno y otro lado se dejan ver imponentes fortalezas y estilos arquitectónicos dispares que van desde el granito al ladrillo, pasando por la pizarra, el adobe y la caliza. Casi trescientos kilómetros de frontera donde la naturaleza se muestra en forma de verdes serranías, dehesas repletas de encinares y llanuras de pastos, destacando la riqueza de la sierra de San Pedro, en Badajoz, y la Sierra de Gata, en Cáceres.
Ese carácter fronterizo, con similitud no sólo natural, sino también cultural y social, se vive en la Raya que, en Extremadura, comienza al norte, en la Sierra de Gata, y finaliza en Valencia de Mombuey o Valencita, como gustan de llamarla en la zona. En esta línea entre ambos países, a uno y otro lado se dejan ver imponentes fortalezas y estilos arquitectónicos dispares que van desde el granito al ladrillo, pasando por la pizarra, el adobe y la caliza. Casi trescientos kilómetros de frontera donde la naturaleza se muestra en forma de verdes serranías, dehesas repletas de encinares y llanuras de pastos, destacando la riqueza de la sierra de San Pedro, en Badajoz, y la Sierra de Gata, en Cáceres.
jueves, 13 de noviembre de 2014
La Virgen de la Fuente Santa recogió 2.495 euros para su ermita
Después de que las nubes descargaran una fina lluvia Medinilla celebró su día grande en la intimidad, pero con intensidad y esencia. Muchos hijos del pueblo tuvieron que regresar a su lugar de trabajo después de un intenso y alegre fin de semana, pero la belleza de esta fiesta en su santuario es una sensación inexplicable entre la belleza de los castaños que en nada desmerece a ”su hija”.
A las 12 de la mañana salía en procesión desde la iglesia hasta su ermita a poco más de un kilómetro de la villa acompañada por el párroco, Julio Díaz y el sacerdote hijo del pueblo y párroco de Trujillo (Cáceres), José Conde, acompañados de los cofrades con sus respectivas varas y el resto de vecinos de Medinilla y de la Comarca.
Tras una emotiva celebración religiosa donde el párroco, cuyo padre, Ángel Díaz, familia de Los Carreteros, estuvo presente. Este era su primer año que como párroco oficial de Medinilla que pudo celebrar la fiesta de Fuente Santa tras haber pasado por las parroquias de Madrigal de las Altas Torres, Villafranca de la Sierra, La Aldehuela y actualmente regenta las parroquias que unen Navamorisca con Neila de San Miguel a su paso por Medinilla, el pueblo de su padre donde desde pequeño le inculcaron la devoción por la imagen de La Fuente Santa y que nunca pudo celebrar con su familia a la sombra de los castaños cada 8 de septiembre.
A las 12 de la mañana salía en procesión desde la iglesia hasta su ermita a poco más de un kilómetro de la villa acompañada por el párroco, Julio Díaz y el sacerdote hijo del pueblo y párroco de Trujillo (Cáceres), José Conde, acompañados de los cofrades con sus respectivas varas y el resto de vecinos de Medinilla y de la Comarca.
Tras una emotiva celebración religiosa donde el párroco, cuyo padre, Ángel Díaz, familia de Los Carreteros, estuvo presente. Este era su primer año que como párroco oficial de Medinilla que pudo celebrar la fiesta de Fuente Santa tras haber pasado por las parroquias de Madrigal de las Altas Torres, Villafranca de la Sierra, La Aldehuela y actualmente regenta las parroquias que unen Navamorisca con Neila de San Miguel a su paso por Medinilla, el pueblo de su padre donde desde pequeño le inculcaron la devoción por la imagen de La Fuente Santa y que nunca pudo celebrar con su familia a la sombra de los castaños cada 8 de septiembre.
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