viernes, 15 de noviembre de 2013

Frías (Burgos)

Frías es un municipio situado en el norte de la provincia de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León en España. Se enmarca dentro de la comarca de Las Merindades, partido judicial de Villarcayo, y a su vez cabecera del municipio del mismo nombre. Oficialmente se denomina Ilustrísima Ciudad de Frías.

Enriscada en una elevación, el cerro de La Muela, y cercana al ancho y caudaloso río Ebro, se constituyó en enclave estratégico de paso de dicho río desde la época romana y sobre todo en época medieval que unía la costa cantábrica y la meseta, dando lugar a la notable prosperidad de Frías y de su conjunto monumental.

Mantiene una estructura urbana medieval que corona el castillo de los Velasco y la iglesia de San Vicente. Los edificios mantiene un sistema constructivo en el que los edificios van adosándose entre si. La solana del piso superior emplea toba y entramado de madera.2

Frías consta como el municipio con título de ciudad con menor población de España.


Frías es una de las poblaciones más hermosas de toda España. Es uno de esos conjuntos con encanto en que parece que el tiempo se detuvo hace muchos siglos y perderse por sus calles es una auténtica delicia.

Frías se encuentra en el Valle de Tobalina, al noreste de la provincia de Burgos, perteneciente a la comarca histórica de Las Merindades y al límite de otra de las comarcas emblemáticas de Burgos: La Bureba.
Frías adquirió importancia partir de la concesión de su fuero por Alfonso VIII de Castilla en 1202. Como curiosidad Frías tiene el título de ciudad desde 1435, por disposición del rey Juan II.

Está asentada sobre un cerro alargado situado en un lugar verdaderamente estratégico y de comunicaciones desde tiempo inmemorial, como lo atestigua el paso de una antigua calzada romana. A sus pies corre el Río Ebro y su puente fue, desde hace siglos, nexo de unión entre las tierras cántabras y vascas con las castellanas de Burgos.

Calles medievales y castillo de Frías. Burgos 

Frías, con su rico conjunto monumental ofrece numerosos alicientes al visitante, como sus empinadas calles de estructura medieval, los restos de su recinto amurallado, el barrio de la Judería, el conjunto de casas colgantes, etc.
No obstante hay una serie de edificios emblemáticos que centran nuestra atención, nos referimos al extraordinario castillo, la iglesias de San Vicente y San Vítores, además del puente romano y medieval. Muy cerca, en Tobera, nos centraremos en la Ermita de Nuestra Señora de la Hoz.
Otro de los grandes alicientes de realizar una visita a F

Castillo de Frías

El castillo de Frías, llamado de los Velascos o de los Duques de Frías, se alza en lo alto del cerro (Peñasco de la Muela) que domina la población, y el cercano río Ebro cruzado por su magnífico puente medieval fortificado.
ías es que su privilegiada situación geográfica es clave para poder hacer excursiones por dos maravillosas comarcar burgalesas como so La Bureba y Las Merindades.

Ocupa el lugar donde existiría una pequeña fortificación defensiva de los siglos IX y X con papel de vigilancia frente a las tropas musulmanas del Emirato de Córdoba, aunque pronto el adversario será el Reino de Navarra.
Sin embargo, el conjunto actual es una construcción que es el resultado de la agregación de obras que van de los siglos XII al XVI.


Perteneció a Alfonso VIII, rey de Castilla al serle entregado por los Armengol. Éste mandaría ampliar la fortaleza y de estos tiempos quedan los muros meridionales del patio de armas con sus ventanales románicos de los que luego nos ocuparemos.
La protección que el fuero del monarca castellano ofrecía a los fredenses cambió radicalmente en 1446 al ser cedida la villa con su castillo por el rey Juan II a D. Pedro Fernández de Velasco (Conde de Haro) a cambio de Peñafiel. Las imposiciones e incrementos de impuestos -que no respetaban el fuero real- del nuevo señor sobre la población provocaron una revuelta que él mismo tuvo que sofocar mediante un asedio.

 Desde el punto de vista de la historia del castillo, la familia Fernández de Velasco aportó importantes obras de acondicionamiento y ampliación como residencia señorial.

Iglesia de San Vicente

La iglesia de San Vicente fue la principal de Frías y parte de la fortaleza de la ciudad al situarse en uno de los extremos del cerro, a modo de espolón.
Fachada occidental moderna de la iglesia de San Vicente 

Se trataba de un templo románico muy tardío del que se conservan algunos restos en el interior como pilares, columnas y parte del abovedamiento, ya que por desgracia se desplomó su torre en 1904 y se reconstruyó.

Para colmo de males, la puerta románica, como otros valiosos patrimonios románicos castellanos, fue a parar al Museo de los Claustros (Museo Metropolitano) de Nueva York.
Por ello, más que la arquitectura hay que fijarse en los bienes muebles que atesora, como imágenes religiosas, retablos, sepulcros, cuadros, etc.

Iglesia de San Vítores

En el costado meridional de la ciudad de Frías, ubicada en una acusada pendiente, encontramos la iglesia parroquial de San Vítores. Es un edificio rectangular de moderadas dimensiones y con grandes contrafuertes apuntalando los muros.

Se trata de un templo del siglo XIII de un primitivo estilo gótico no exento de resabios románicos como los canecillos de los muros y la potente espadaña de dos pisos de huecos para las campanas y remate agudo, al estilo de otras muchas espadañas románicas burgalesas, palentinas y cántabras.

En el muro sur tenemos la puerta de cuatro arquivoltas con boceles y medias cañas que se apoyan en tres parejas de columnas cuyos capiteles se animan con esquemáticos trazos geométricos de perfil más o menos triangular.

Convento de Vadillo

Al sur de la población se encuentra el Convento de Vadillo, fundación del siglo XIII por D. Diego Faro que sirvió de hospital de caminantes.
En la actualidad es propiedad del Ayuntamiento de Frías, conservándose el edificio gótico en un estado necesitado de recuperación, quizás para fines culturales

Puente romano y medieval de Frías

Siendo los puentes medievales verdaderas maravillas ingenieriles y artísticas, suelen pasar bastante desapercibidos por el gran público, éste de Frías es in embargo uno de los más famosos y admirados.
Forma, junto al de Puente la Reina, Cangas de Onís, Balmaseda, Besalú y algunos pocos más, parte de ese grupo de puentes privilegiados que sí aparecen en las guías turísticas convencionales.

La base del puente y los tajamares son de época romana y por él cruzaba la calzada romana antes citada. Ya en tiempos medievales fueron necesarios importantes reconstrucciones.
Este puente fortificado de Frías es un portento de longitud y belleza. Mide 143 metros de largo y una altura máxima de 11,3 de pretil al río y otros tanto tiene la gran torre central.
 
.
Consta de nueve arcos de distinto perfil (apuntados y rebajados) y su trazado algo irregular responde a la necesidad de aprovechar las rocas que emergen distintos puntos del río para asentarlo.
Esta torre construida en el centro tiene planta poligonal, se aboveda con medio cañón y por encima está la propia sala de la torre con saeteras para los vigilantes del mismo.

Convento de San Francisco
A las afueras se encuentra el antiguo convento de San Francisco, edificio gótico fundado en el siglo XIII, del que queda la nave con bóvedas de crucería y algunos sepulcros monumentales en su interior.

Tobera

A sólo dos kilómetros al suroeste de Frías tenemos el precioso pueblecito de Tobera (en realidad es una pedanía de Frías) , conocido por las bellas cascadas del río Molinar que surcan sus calles.
 En el extremo alto de la aldea encontramos uno de los rincones mágicos de la provincia de Burgos, el constituido por la ermita de Santa María de la Hoz, el Santuario del Cristo de los Remedios y el puente medieval sobre el Molinar. Todo ello rodeado por paredones montañosos cubiertos de verde vegetación.

El Santuario es un típico humilladero barroco del siglo XVIII que guarda una talla de esa época de Cristo crucificado.
Por su parte, el puente medieval es de acusado perfil triangular o de "lomo de asno" (bastante más alto en el medio que en los extremos). Este adorable puentecillo, que ha perdido las paredes del pretil, permitía salvar el río Molinar a quienes circulaban por la calzada romana que comunicaba el corazón de Burgos con Vizcaya.

Del conjunto de monumentos de este pintoresco rincón burgalés, el edificio más relevante es la Ermita de Nuestra Señora de la Hoz, templo de dimensiones considerables, construido en el siglo XIII, quizás sobre otro anterior.

  




No hay comentarios:

Publicar un comentario