jueves, 3 de agosto de 2017

El álamo de la plaza de La Alberguería de Argañán (Salamanca)

Fue uno de los símbolos del pueblo, pero, tras una enfermedad, fue reemplazado por una encina.

Cada pueblo tiene sus símbolos. Puede ser la iglesia, sus monumentos, su entorno natural€ y también un árbol, como en La Alberguería de Argañán, donde los más veteranos recuerdan con cariño este álamo que presidió la Plaza durante muchos años.

Alrededor del álamo y al cobijo de su sombra se realizaba cada año el ofertorio a Santa Ana, el 26 de julio. Sin embargo, una enfermedad hizo que en 1996 fuera sustituido por una encina (en la imagen inferior) que, aunque ya ha crecido considerablemente, aún se considera pequeña.

Tal es el cariño que los vecinos le tenían a este símbolo del pueblo que Ambrosio Duque, herrero y veterinario sin titulación, le dedicó estas líneas en julio de 1982, coincidiendo con los quintos del 53. Sirva el recuerdo de estas líneas como homenaje para el ya fallecido Ambrosio Duque, gran persona, y para el propio álamo.

"El Álamo de la Plaza"

"En la plaza de mi pueblo hay un árbol milenario, que pequeños y mayores todos llaman El Álamo. Está muy bien situado, muy cerquita de la iglesia, la cual hasta no hace mucho y frente de él tenía su principal puerta, por donde salíamos de misa domingos y días de fiesta, y formábamos tertulia bajo su sombra fresca.

A ti, Álamo, quiero dedicarte mi cariño y mis recuerdos, desde aquí, desde muy lejos, ¿Y quién como yo no tiene de ti tan gratos recuerdos? Tú que vistes bautizar a miles de hijos del pueblo de tantas generaciones que cuando íbamos creciendo cual grupo de gorriones corríamos hacia la plaza al salir del colegio. Tú, que has sido fiel testigo de miles de casamientos, que has visto despedir a tantos de nuestros muertos. Tú que has visto al labriego caminar muy de mañana con sus yuntas y sus arados romanos a donde dejó la besana.

Tu pedestal ha servido de estantería de comercio del vendedor ambulante que llega aquí, a nuestro pueblo, tú que has sido presidente de un sin fin de corridas típicas de este pueblo, y también tu pedestal, que nos servía de burladero. ¡No hay un solo hijo del pueblo que no pueda recordarte!

Hasta Santa Ana bendita todos los años en su fiesta sale a hacerte una visita (€).
Yo te conocí un día con tus corpulentas ramas, más altas que la Iglesia de lejos se divisaba. Cierta noche, un vendaval tus fuertes ramas desgarró y triste, muy triste quedó el Álamo de la Plaza."


Fuente: http://www.lagacetadesalamanca.es/viva-mi-pueblo/la-albergueria-de-arganan/2015/06/17/alamo-plaza-arbol/146704.html

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