sábado, 11 de abril de 2020

CHAGUACEDA (Zamora)

CHAGUACEDA es uno de los Pueblos Fantasma de Zamora, ubicado en la Comarca Sanabria, Municipio Puebla de Sanabria.
Distancia a 5 km de Puebla a 115 km de Zamora

La Primera impresión Que tiene uno al entrar en la aldea de Chaguaceda, es la de retroceder en el tiempo, a esa España de mediados del siglo XX, cuando aún no había luz ni agua corriente y las calles estaban sin asfaltar. Este es un pueblo típico sanabrés, un pueblo abandonado que conserva su arquitectura tradicional. Nada más llegar, veremos una hilera de viviendas distribuidas longitudinalmente a lo largo del camino; a nuestra izquierda, veremos una serie de casas de piedra de dos plantas típicas del lugar: galería de madera, tejado de losa y una cuadra en la planta inferior para guardar el ganado y que se utilizaba, entre otras razones, para aprovechar el calor de los animales.



La mayoría de las viviendas tienen alacenas, que estaban muy de moda entonces, camastros, chimeneas y hasta un horno de barro para hacer pan. Dejando atrás el horno y un poco más adelante, nos encontraremos con las últimas casas del pueblo, en bastante buen estado de conservación, y unas grandes piedras colocadas a modo de pasarela que atraviesan un pequeño riachuelo. Como todos los pueblos tenía una iglesia, hoy desaparecida, llamada iglesia de “Barrolino”, que estaba situada a las afueras del pueblo. Para llegar hasta ella tendremos que atravesar el arroyo y seguir por el camino hasta el lugar denominado “Barrolino”, en el que solo quedan escombros y algunas piedras de lo que fue la ermita. Dicen que se han encontrado monedas judías con la estrella de David por el lugar, y que años atrás en ese lugar estuvo ubicada la iglesia de los pueblos de Castellanos, San Pil y Chaguaceda.

Por lo visto el pueblo fue bastante transitado ya que la tradicional cañada sanabresa se bifurca justo ahí; un ramal se dirige hacia la sierra de Porto y el otro continua junto al Tera, aguas arriba. Antiguamente, la aldea cobraba tributos de paso por el ganado y las mercancías. Se conservan algunos archivos históricos en los que el pueblo sale nombrado.

En el año 1140 Pedro Citaro, obispo de Astorga, entrega el pueblo a una orden religiosa, entonces llamado San Esteban.

En 1212 el Monasterio de San Martín de Castañeda hereda las iglesias de San Esteban de Chaguaceda y San Salvador de Barrolino.

Entre los años 1809 y 1813 el pueblo quedó deshabitado, tal vez por alguna acción de la Guerra de la Independencia. Después, volvió a repoblarse nuevamente, y el diccionario de Madoz lo describe como un pueblo desolado en el que únicamente vivían tres personas.

En 1955 vuelve a quedarse deshabitado, estableciéndose periódicamente algunas gentes solitarias. Aunque en la actualidad no vive nadie en Chaguaceda, no hace muchos años estuvo ocupado por unos “hipies” que decoraron algunas de las viviendas con grafitis, dibujos, y símbolos esotéricos, como si hubieran realizado algún ritual de magia negra, así como un escrito en una de las paredes que reza: “Este es mi hogar, frío pero sin mentiras. Eddie, año de 1989”. ¿Cuáles fueron las circunstancias que llevaron a sus habitantes a abandonar el pueblo? Esa es la gran pregunta que se hace todo viajero al llegar aquí.

Una antigua leyenda dice que los vecinos del pueblo eran egoístas y que como castigo divino fue maldecido, y una peste lo asoló diezmando la población. Las pocas personas que quedaron vivas abandonaron la aldea, llevándose todas las imágenes de la iglesia, excepto la de san Pelayo, porque consideraron a este santo culpable de todas sus desgracias. Se cree que sus habitantes se refugiaron en pueblos de los alrededores: San Juan de la Cuesta y Cervantes, y que solo quedó un habitante llamado “Chambón”, un ferraganchán, o lo que es lo mismo, un hojalatero. Dicen que Chambón quedó sorprendido al no encontrar a nadie en el pueblo cuando llegó de uno de sus viajes, pero que de repente pareció oír unas voces, y, siguiendo el sonido de las lamentaciones, llegó a la iglesia, donde San Pelayo le contó cómo el diablo había hecho que los habitantes de Chaguaceda lo abandonaran y lo dejaran ahí, por creer que él pudo detener la peste y no lo hizo. Por lo visto, el ferraganchán y san Pelayo, decidieron irse a vivir juntos a casa de Chambón y así poder dejar la puerta de la iglesia abierta para no desairar a los peregrinos que pasaban por el pueblo. De esta manera, Chambón y san Pelayo, se hicieron compañía recorriendo juntos la comarca y ayudando a las personas. Puede que esta leyenda tenga algo de verdad, y la causa de la desaparición de las personas fuese una epidemia de peste que asoló el pueblo condenándolo para siempre. Y no es de extrañar que esto hubiera ocurrido así, si pensamos que por allí pasaban gentes de todo tipo que pudieron transmitir algún tipo de enfermedad contagiosa a los habitantes del pueblo, convirtiendo la aldea en un lugar apestado y maldito.

Nota: Ver imágenes en el texto original.

Fuente
Artículo: "CHAGUACEDA" Publicado en https://www.facebook.com por Carmen Fernández el 3 de abril de 2020
URL: https://www.facebook.com/groups/195899821844070/permalink/208704327230286/

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