sábado, 2 de julio de 2016

Montemayor del Río (Salamanca)

Montemayor del Río no se concibe sin su castillo, que corona la localidad aventurando a los visitantes el noble pasado del pueblo. El castillo de San Vicente, como se conoce la fortificación, es la joya principal del patrimonio de Montemayor.

La localidad se sitúa al sur de la provincia, cerca de la carretera nacional 630 y en el límite con la comunidad extremeña, Cáceres. La localidad llegó a ser cabeza del marquesado del mismo topónimo. Topónimo compartido por una villa cordobesa del partido judicial de la Rambla, con el que recientemente se comenzaban a dar los pasos para hermanarse.

Montemayor del Río llegó a ser la “capital” de, los entonces conocidos como Concejo de Villa y Tierra, grupo de una antigua organización territorial, lugar residencial para autoridades y la clase noble. Los orígenes, por tanto, pueden datarse en plena reconquista y se independiza administrativamente de Miranda del Castañar, viviendo las guerras entre Castilla y León.

ORÍGENES


Según Rodríguez Bruno el origen de la localidad está estrechamente vinculado a la existencia de un castro romano celtibérico que, rodeado de montes se levantó en el punto más elevado del asentamiento. La localidad, como Concejo de Villa y Tierra tuvo esencial importancia en la contienda cristiano musulmana hasta la reconquista del pueblo a mediados del siglo XI. EL Mayorazgo de Montemayor fue instaurado por el alférez mayor del rey, Juan Silba en el siglo XV, que recibió instrucciones y distinciones del monarca. En las siguientes generaciones pasaría a ser Marquesado. Juan Ribera de Silba, hijo de la segunda mujer de Juan de Silba, sería su heredero y daría el título de marqués de Montemayor a Juan de Silba Ribera hacia 1534.

Del marquesado de Montemayor dependían 13 pueblos, hoy integrados en la comarca de Béjar.
La situación de la villa está marcada por la cercanía al río Cuerpo de Hombre. Por su parte, el casco antiguo y centro neurálgico de la localidad se ubica en torno al castillo y la iglesia románica, de gran interés arquitectónico y artístico.

RECURSOS

La historia de los orígenes de la villa distan mucho del rumbo que ahora sigue la localidad, aunque marcaron su carácter y cedieron en herencia un interesante y sugerente patrimonio. En la actualidad los derroteros de Montemayor evolucionan con el viento en contra de la despoblación, pero con la interesante oferta turística, que avala un entorno inimaginable. Especial mención en los recursos de la zona merece el castaño y los abundantes castañares de la zona. El árbol es un tesoro yaciente y desconocido, su potencial, en ciernes, podría igualar el del turismo. Existen planes para la próxima puesta en marcha de un plan, que bajo los auspicios del programa Interreg, aglutinaría los proyectos de localidades portuguesas, la Diputación de León y los de la Comarca de Béjar que combinará la explotación de esta fuente de riqueza con el turismo.

OFERTAS DE OCIO

Montemayor cuenta con una sugerente oferta de ocio. En el centro de interpretación de la madera del Castaño se recrea el laborioso proceso de la madera, que en Montemayor encuentra uno de los últimos baluartes de esta tradición. También cuenta con una oferta de restauración de calidad para los paladares más exigentes. La distancia, en cauce de río, desde la Béjar, ayer industrializada y contaminante, hasta las riberas de Montemayor, hacen practicable al Cuerpo de Hombre para más cosas que el mero traslado de hidrógeno y oxígeno.

Montemayor, que en su nombre lleva el “del Río”, como muestra del vínculo que les une, cuenta con una de las más completas áreas recreativas de baño en la ribera del cuerpo de Hombre, dotada con el equipamiento necesario: duchas, aparcamiento, zonas verdes, merenderos barbacoas, ...

CASTILLO

El Castillo de San Vicente se ha convertido en la insignia de la localidad. Antes de iniciarse las reformas, por cuenta de las escuelas taller, los arqueólogos tuvieron que emplearse a fondo para conocer los orígenes de la fortaleza y determinar, así, como debían llevarse a cabo las reformas. EL laboratorio de arqueología medieval de la Universidad de Salamanca realizó estudios fundamentales para determinar las características originales del castillo. Su fin principal fue residencia del marquesado en el transcurso del siglo XV. Con la llegada de los pobladores castellanos, la atalaya defensiva perdió sus elementos árabes para incorporar otros nuevos.

RECORRIDO por el medievo:

Las relativamente recientes obras realizadas en el castillo, posibilitan ahora la visita al recinto con un itinerario definido. El paseo se puede iniciar en el puente provisional sobre el foso descubierto delante de la primera muralla y del que aun falta mucho por descubrir. El patio interior ha perdido gran parte de la distribución interior, pero por contra se puede apreciar de forma didáctica el esplendor de la construcción. Al muro norte se accede a través de la escalera. Justo en la entrada, a la izquierda, se encuentra un pozo, que también trata de ser recuperado y que dando crédito a la leyenda, éste sería el punto de acceso al supuesto túnel o vía subterránea que comunicaba el castillo de Montemayor con el palacio ducal de Béjar.

Una pasarela de madera sirve para acceder a la torre noroeste, en proceso de restauración, y que marca el modelo para recuperar el resto de la edificación. En el centro del muro, adarve, hay un torreón central desde el que se puede divisar el foso y ofrece una maravillosa vista del entorno y la localidad, incluida la iglesia románica que se ubica aneja al castillo. El paseo tiene como colofón la torre del homenaje, el cortejador y las troneras, para salir por la torre noreste, desde la que se puede llegar al adarve superior del norte.



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